lunes, 14 de marzo de 2016

Artìculo 2

Venezuela atraviesa la peor crisis en producción de azúcar de su historia

El cultivo de la caña de azúcar es uno de los rubros más importantes en Venezuela, por formar parte de la cesta básica.
No obstante, la industria azucarera atraviesa una de las situaciones más difíciles de su historia, debido a la regulación del precio que desde el año 2005 no ha sido revisada la medida pese al incremento en los costos para producirla.
En ese sentido, Eligio Silva, presidente de la Fundación Azucarera para el Desarrollo, la Productividad y la Investigación, Fundacaña, reseñó que en 2013, luego de la devaluación de la moneda, la producción de azúcar se verá mermada con gran acentuación.
-Esta terrible situación ha venido afectando a toda la cadena de la industria azucarera, tanto a productores como contratistas, centrales azucareros y sin dejar de mencionar a las fundaciones, reveló Silva en conversación con EL IMPULSO.
Explicó que Fundacaña desarrolla un papel preponderante en la industria toda vez generan investigación para mejorar la productividad y aumentar la cantidad de azúcar que demanda el país.
-Pero el aporte de recursos para la fundación, lo asigna el Gobierno nacional por toneladas de caña molida, lo que ha venido en declive a partir del año 2005, apuntó.

La disminución en números

Silva reflejó que para la zafra 2005-2006 se llegó a moler en Venezuela, más nueve millones de toneladas de caña, produciendo ese año más de 740 mil toneladas de azúcar cuando el consumo del rubro se ubicaba en 900 mil.
-Esto quiere decir, que la producción de azúcar estuvo casi a punto de autoabastecer la demanda nacional, cuyo aumento inició a partir del año 2001-2002, cuando se decretó rubro bandera el cultivo de la caña de azúcar, otorgándose una serie de créditos y financiamiento a los productores, además de la revisión del precio, que conllevó también al aumento de área de siembra, precisó Silva.
Indicó que durante esos años, Venezuela llegó a tener un déficit de menos de 200 mil toneladas de azúcar, hasta la regulación del precio, decayendo vertiginosamente hasta que en 2012, se produjeron alrededor de 470 mil toneladas de azúcar cuando el consumo aumentó a un millón 200 mil toneladas.
Hoy día, el país tiene un déficit cercano a las 800 mil toneladas de azúcar, lo que ha producido una aguda escasez del rubro pese a la gigantesca importación.
Según opinión del presidente de Fundacaña, es más económico producir azúcar que importarla, aduciendo que con el dólar a 6,30 bolívares no se puede traer azúcar a pesar de que el precio internacional ha bajado.
El precio del azúcar en crudo más el proceso de refinación, supera el precio de venta en el mercado nacional, que además de ello, con las desmedidas importaciones, se perjudica ferozmente a los productores nacionales, estimulando la producción internacional y el mercado de excedentes, como Brasil, Nicaragua, Colombia, entre otros.
Silva señaló que Venezuela atraviesa una de las peores crisis de producción en el mundo, ubicándose entre los países con menos productividad.

Nuevas tecnologías
están cercenadas

Debido a las erradas políticas impuestas por el Gobierno nacional, el estudio y la implementación de nuevas tecnologías para el estudio y desarrollo de la industria cañamelar, se ha visto cercenada y hasta mutilada.
El doctor Herman Nass, estudioso de este cultivo por más de 35 años, opinó que dichas políticas han tenido como resultado la expropiación de espacios destinados al estudio como la Estación de Cuarentena Vegetal, ubicada en la sede de Fundacaña, Chivacoa, estado Yaracuy, única en el país, lo que impide la posibilidad de importar caña sana con tecnologías avanzadas.
Otro de los elementos contrarios a la investigación lo representa la congelación del precio del azúcar, el cual actualmente no es cónsono con los costos en el campo, que necesita una inversión alta para el desarrollo.
-Los productores necesitamos un precio que oscila en unos 13,50 bolívares en anaquel, que no existe, lo que perfila a futuro inversiones en el campo y en los centrales serán casi quiméricas, dejando como consecuencia una zafra que lejos estará de ajustarse a los requerimientos y demandas actuales, sentenció Nass.
Esta debacle percibida en la producción nacional, ha conllevado a depender en un 80% de las importaciones, traduciéndose esto en la pérdida de la soberanía, por lo que esperan, que pasado el proceso electoral, el Gobierno sincere los precios del azúcar, revisión de las líneas de créditos necesarios, facilidades de adquisición de productos agrícolas con dólares preferenciales.
Aseguró el investigador que personeros del Gobierno vinculados al sector agrícola, comprenden la necesidad del sector pero que por miedo a retaliaciones no se atreven a proponer la liberación de los precios del rubro.
Extraído de: 
El impulso ( 4 de mayo del 2013) Venezuela atraviesa la peor crisis de caña de azúcar de la historia. Consulta: 12 de marzo del 2016. Disponible en: http://www.elimpulso.com/noticias/economia/venezuela-atraviesa-la-peor-crisis-en-produccion-de-azucar-de-su-historia
Aun recuerdo cuando en primer año la profesora Julia nos hablaba de la historia de Venezuela, y como el país era famoso por su cacao y caña de azúcar. y ademas que lo vendía mundialmente.  Es triste como esto se ha perdido por solo prestarle atención al petroleo, que como se sabe su precio bajo mucho, y al ser el único ingreso del país, afecta gravemente a la economía. Para solucionarlo propongo que parte de los ingresos petroleros se inviertan en esta área, para si también poseer ganancias en otros negocios a parte el petroleo. 

Artìculo 1

El problema de productividad de Venezuela, por Juan Nagel

Aun cuando gran parte del mundo desarrollado está atascado en un crecimiento lento o directamente en una recesión, hace unos días Venezuela exhibió cifras saludables de su Producto Interno Bruto (PIB). De acuerdo con el Banco Central, el PIB creció 5,6% en el primer trimestre del año, superando a Brasil, México y Colombia e igualando a Chile. Algunas autoridades de gobierno citadas anónimamente en The Wall Street Journal esperan que el PIB en general aumente en 5% en 2012.
Esta es una muy buena noticia, especialmente después que el país se vio severamente afectado por la crisis económica de 2008-2009. Desafortunadamente, este aumento repentino en el crecimiento no va a durar.
Puesto que se aproximan elecciones presidenciales, el gobierno ha estado haciendo fuertes gastos. Aunque no se rinde cuenta de las grandes cantidades de egresos gracias a la contabilidad fiscal desafortunadamente oscura de Venezuela, sí sabemos que el gobierno continúa emitiendo deuda y subiendo los límites de ella a pesar de que los precios del petróleo han llegado a un alto nivel histórico. The Economist pronostica que el déficit presupuestario superará el 6,7% del PIB este año.
El gasto durante un auge petrolero puede ser una buena forma de ganar elecciones y, sin duda, ayuda a proporcionar un alza temporal en las cifras del PIB. Pero ayuda muy poco a la productividad del país.
Desde hace largo tiempo se entiende que la productividad —la que se define a grandes rasgos como el valor de los bienes y servicios que produce el trabajador promedio— es el motor principal del crecimiento sostenido. El aumento de la productividad contribuye a explicar por qué algunos países crecen más rápido que otros durante largos períodos de tiempo, y por qué algunos países son más ricos que otros.
Hay diversas formas en que aquellos a cargo de las políticas pueden tener un impacto positivo en la productividad. Por ejemplo, al aumentar el capital se eleva generalmente la productividad, por la simple razón de que el capital permite que los trabajadores añadan más valor a sus procesos de producción. En forma similar, una mejor infraestructura tiene un impacto positivo en la productividad, como lo tiene la educación, un mayor acceso a la tecnología y una burocracia simplificada para los negocios.
Una investigación que hicieron tres destacados economistas venezolanos (Leonardo Vera, José Manuel Puente, y Pável Gómez) detalla los desafíos que enfrenta Venezuela en su búsqueda por elevar la productividad. Además de los factores como la infraestructura, la educación y la tecnología, los autores citaban la creciente propensión del país hacia un tipo de cambio sobrevaluado, como también los procesos políticos del país y las prioridades (negativas) de los principales actores políticos.
Una mirada rápida a los sectores que están contribuyendo a esta reciente tanda de crecimiento indica que ésta no está basada en incrementos palpables de productividad. Las cifras del crecimiento las están dando cuatro componentes principales: la construcción pública, los servicios financieros, las comunicaciones y el comercio minorista. Todo esto está relacionado con un aumento en el gasto de gobierno. Es poco probable que estas industrias formen la base de un crecimiento futuro. La razón principal de por qué los trabajadores en estos sectores parecieran ser más productivos se debe al dinero del petróleo que anda circulando, el cual permite que empresas de telefonía móvil vendan más artículos importados y que los bancos ofrezcan más servicios. Una vez que el precio del petróleo revierta a la media, estos incrementos de productividad desaparecerán, y el PIB se estancará.
Se me vino a la memoria el desafío de productividad de Venezuela en un viaje reciente a Caracas. El avión tuvo un retraso de más de una hora porque la aerolínea tuvo problemas para conseguir un repuesto para la nave; en parte debido a los controles de divisas de Venezuela.
Una vez que aterrizamos, tuvimos que esperar una hora más por el equipaje. El tráfico vehicular en la ciudad tomó otras dos horas. En total, un viaje de una hora se convirtió en una odisea de seis horas. Mientras tanto, nuestro taxista sólo podía esperar en el aeropuerto. No podía volver a la ciudad debido al tránsito, y nosotros no podíamos tomar otro taxi debido a problemas de seguridad.
En el mundo desarrollado, el amigo taxista habría hecho varias carreras de un lado a otro desde el aeropuerto. Podría haber verificado las condiciones de tránsito y luego haber revisado a qué hora aterrizaría el avión. Pero en Venezuela, eso es casi imposible.
Las historias abundan. La gente hace cola durante horas sólo para cobrar un cheque. Conseguir las divisas para que su compañía importe materias primas esenciales demora semanas, si no meses; una mayoría de empresas tiene departamentos completos dedicados a hacer el papeleo. Durante la era Chávez, todos estos obstáculos burocráticos han empeorado.
Los venezolanos se han vuelto perceptiblemente menos productivos en los últimos 12 años. Y, sin embargo, el PIB sigue creciendo.
El secreto para el crecimiento económico en la era Chávez es simple: siéntese sobre algo que todo el mundo quiera, véndalo a un precio que esté subiendo constantemente y gaste sus ganancias en forma generosa. Esto no tiene nada que ver con ser mejor en su trabajo.
Extraído de: 
Nagel, Juan (  23 de julio, 2012) El problema de productividad en Venezuela. Consulta: 12 de marzo del 2016. Disponible en: http://prodavinci.com/blogs/el-problema-de-productividad-de-venezuela-por-juan-nagel/

No es un mito que el venezolano hace filas de largas horas para ver si pueden conseguir un poco de comida para abastecer su casa y darle de cenar a su familia. A pesar, de que este articulo es de hace cuatro años podemos ver que la situación empezó a empeorar desde hace tiempo. Pero, actualmente se encuentra mucho peor, y tal vez el año que viene nos daremos cuenta que el año 2016 no fue tan malo como pensamos. Nosotros, como ciudadanos, siempre nos quejamos de algo, y hace varios años atrás cuando yo era pequeña y la situación no era tan critica, aun hablaban de lo mal que se encontraba el país, y no sabíamos que tan afortunados eramos, que podíamos ir con tranquilidad al supermercado, y cabe destacar que acompañar a mi mama al mercado era lo mas divertido, y ahora ni lo pienso.